Más del 90% de las pruebas de detección COVID-19 realizadas a la plantilla de la Fundación Hospital General Santísima Trinidad dieron negativo

El mayor porcentaje de las pruebas se han realizado en el ámbito hospitalario para garantizar la asistencia sanitaria segura y proteger a los trabajadores del Hospital

Desde que se decretó el estado de alarma, en el laboratorio de la Fundación Hospital General de la Santísima Trinidad se han realizado más de 3500 pruebas de detección del coronavirus, un 30% han sido test rápidos (anticuerpos IgG e IgM), el 58% serología cuantitativa (IgG e IgM) y un 12% PCR, de las cuales un alto porcentaje se han realizado en el ámbito hospitalario (área de urgencias, hospitalización, área quirúrgica…), por un lado, para garantizar la asistencia sanitaria necesaria con total seguridad a todos los pacientes y proteger a los trabajadores y profesionales sanitarios de la Fundación y, por otro lado, para cumplir con los requerimientos del plan de contingencia COVID-19 elaborado por el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA). Según este plan el Hospital General de la Santísima Trinidad fue clasificado como hospital limpio, cualquier paciente COVID positivo debía ser trasladado al Hospital Clínico.

Asimismo, también se hicieron pruebas de detección COVID a los pacientes derivados del Hospital de Salamanca y a los más de 270 trabajadores de la Fundación, de las cuales, más del 90% dieron negativo.

Sin embargo, las pruebas ambulatorias se comenzaron a realizar con posterioridad para cumplir escrupulosamente con todos los protocolos establecidos por la autoridad competente, siempre priorizando según la clínica del paciente y los criterios epidemiológicos y sociosanitarios.

Pruebas que se realizan en la FHGST

Con el objetivo de detectar si existe infección por Covid-19 o se han generado anticuerpos contra el virus y poder valorar el estado de inmunidad, en la FHGST se realizan test rápidos (anticuerpos IgG e IgM), serología cuantitativa (IgG e IgM)y PCR.

Para la realización de cualquier prueba diagnóstica para la detección del COVID-19, de acuerdo con las directrices, instrucciones y criterios acordados por la autoridad sanitaria competente, es necesario que ésta sea prescrita por un facultativo y cumpla los criterios epidemiológicos.

Hay que recordar que, desde el pasado mes de mayo, para acudir al servicio de extracciones de análisis clínicos es imprescindible pedir cita previa. Se trata de otra de las medidas internas, establecidas en el Plan para la Normalización Progresiva de la Actividad de la Fundación Hospital General de la Santísima Trinidad, que se ha elaborado con el objetivo de garantizar la confianza, seguridad y protección de los pacientes, trabajadores y profesionales sanitarios de la Fundación.

El día de la prueba, el paciente tiene que acudir directamente a la sala de extracciones. (No es necesario pasar por admisión). Es imprescindible que acuda al hospital a la hora prevista, ni antes ni después, y presente la prescripción médica junto con el DNI.

Como medida para evitar el riesgo de contagio por Covid-19, se han establecido nuevos canales de pago (paypal) además de transferencia bancaria para que, en los casos que así lo requieran, el paciente pueda realizar el pago de forma telemática, sin tener que acudir para ello al hospital.

Cualquier usuario que necesite ampliar la información puede contactar con el servicio de atención al paciente del hospital.

Resultados

El tiempo de respuesta varía en función de la prueba solicitada. El resultado del test rápido se obtiene a los 15-20 minutos, las pruebas serológicas 48-72 horas y las PCR 24-48 horas.

Los resultados pueden consultarse y descargarse en el Portal del Paciente, con el fin de minimizar la asistencia al hospital para la recogida de éstos.

“Ha sido difícil adaptarnos a un escenario nuevo que cambiaba casi a diario”

El director general de la Fundación Hospital general de la Santísima Trinidad, Manuel Benavente, habla en el periódico, La Gaceta de Salamanca, de estos duros meses de pandemia y analiza las medidas adoptadas para lograr un hospital seguro ante la COVID.

¿Cómo han sido estos meses?

Han sido complicados para todos por la incertidumbre ante una situación desconocida. Esta incertidumbre se traslada a los ámbitos asistencial, social, económico y laboral, es decir, aquellos que perfilan la realidad de cualquier organización.

¿Qué ha sido lo más difícil?

Adaptarnos a un escenario nuevo en el que las circunstancias cambiaban casi a diario, tomando decisiones muy rápidas de acuerdo con la información disponible en cada momento. Afrontamos la evolución de la epidemia asumiendo la responsabilidad que nos correspondía, adoptando un conjunto de medidas para la contención del virus, garantizando la asistencia sanitaria necesaria y segura a nuestros pacientes y usuarios y evitando en lo posible el contagio de nuestros trabajadores y profesionales sanitarios. Suspendimos temporalmente las consultas presenciales en policlínicas, la actividad en el servicio de rehabilitación, las pruebas diagnósticas, redujimos la actividad quirúrgica… En resumen, una merma en nuestra actividad de casi un 90% que derivó en una situación económica aún hoy muy comprometida para la Fundación.

Han estado al servicio del Hospital de Salamanca proporcionándoles tanto equipos materiales como personal sanitario e incluso les han prestado respiradores.

Ya incluso antes de que se decretase el estado de alarma el Hospital General de la Santísima Trinidad puso a disposición del Sacyl todos sus recursos humanos y materiales para la lucha contra el virus. Hemos atendido con prontitud y diligencia todos y cada uno de sus requerimientos. En todo momento nuestra actitud ha sido totalmente proactiva. Así, entre otras iniciativas, implementamos un servicio gratuito de videoconsulta para dar asistencia a potenciales pacientes con síntomas de coronavirus, intentando evitar un colapso mayor de los centros hospitalarios públicos.

El Hospital General de la Santísima Trinidad ha sido considerado como ‘hospital limpio’, una de las razones por las que el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca trasladó pacientes oncológicos al hospital. ¿Por qué?

En primer lugar, hay que señalar que en el Plan de contingencia COVID-19 del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA), el Hospital General de la Santísima Trinidad fue clasificado como ‘hospital limpio’. Cualquier paciente con COVID-19 debía ser trasladado al Hospital Clínico, una medida que hoy en día continúa estando vigente. Por este motivo, el CAUSA utilizó nuestras instalaciones para la realización de intervenciones quirúrgicas programadas a pacientes COVID negativos con alta prioridad clínica y el ingreso en planta de pacientes oncológicos. En segundo lugar, las medidas internas adoptadas por la Fundación Hospital General Santísima Trinidad fueron claves, como el cribado de pacientes en el servicio de urgencias, el teletrabajo para todo el personal del hospital al que le fuera posible realizar su trabajo de forma remota, un mayor uso de la plataforma de videoconsulta y la realización de pruebas de detección del COVID-19 a todos nuestros trabajadores.

Tengo entendido que pese a las dificultades del momento la Fundación ha garantizado el empleo de su plantilla.

Es evidente que tras varios meses en los que hemos tenido que incrementar la dotación de material y mantener los recursos humanos mientras la actividad disminuía muy significativamente, no hemos podido adecuar nuestra estructura de costes a las necesidades asistenciales reales, lo que ha ocasionado graves problemas económicos que podrían comprometer la viabilidad de nuestra Fundación. Nuestra prioridad es garantizar la asistencia sanitaria de calidad a todos nuestros pacientes, siendo conscientes asimismo de que nuestros empleados son nuestro mayor activo.

¿Qué ha demostrado el equipo sanitario ante esta crisis?

El 100% de nuestro equipo, no solo el área sanitaria, ha demostrado profesionalidad y compromiso en una situación muy difícil para todos.

¿Cuál es su mayor preocupación ahora mismo?

Atender la necesidad asistencial de los pacientes, retomar la actividad de la Fundación, garantizando la confianza, seguridad y protección de todos y asegurar la viabilidad económica de la Institución.

¿Se puede decir que la Fundación Hospital General de la Santísima Trinidad ya ha vuelto a la normalidad?

Desde el pasado miércoles, 20 de mayo, la Fundación ha puesto en marcha su Plan para la Normalización Progresiva de la Actividad, en el que se establecen todas las medidas, de carácter general y específicas, para llevarlo a cabo. De acuerdo con estas medidas la Fundación inició hace días la normalización de la actividad en las consultas presenciales, pruebas diagnósticas, servicio de rehabilitación y fisioterapia, área quirúrgica y demás servicios. Un proceso que se está ejecutando de manera progresiva, priorizando la asistencia según la clínica del paciente. Sin embargo, aún es pronto para hablar de normalización total de la actividad.

¿Continúan las conversaciones con AENOR para obtener el certificado de Protocolos frente al COVID-19?

Sí, en ese sentido AENOR respalda las buenas prácticas en la gestión de los riesgos derivados del COVID-19 en instalaciones y servicios. Hemos preparado nuestras instalaciones durante estos meses con un análisis detallado de las infraestructuras del centro, dividiendo las áreas de acuerdo a las características de los usuarios. Todos nuestros recursos humanos disponen de equipos de protección individual y trazabilidad en la exposición al riesgo. Se han establecido puntos de información para recibir al paciente, atenderle y facilitarle la información que precise y se han adoptado medidas de prevención en la recepción general de usuarios: cita previa, circuitos de entrada y de salida, accesos al hospital, etcétera. Una serie de medidas que nos permiten afirmar ahora más que nunca, que #LoSeguroEsVenir.

Entrevista de la Gaceta de Salamanca: https://bit.ly/30KeY4m