Todo tiene un final. A Rosa Mª Ruiz, Gloria Martín y Rosario Urones (Charo), les ha llegado el momento de decir adiós al Hospital que durante más de 40 años ha sido como su segunda casa.
 

Charo, cocinera y telefonista; Gloria, telefonista y auxiliar administrativa y Rosa, quien trabajó como enfermera en la Fundación, forman parte de la historia del hospital más antiguo de Salamanca.
Conocidas entre el personal por su sinceridad y desparpajo, nos hacen un hueco después de su despedida para repasar su experiencia durante todos estos años.

 

                                                                                                                 De izquierda a derecha: Charo, Rosa y Gloria


1. ¿Cómo llegasteis a trabajar en el Hospital de la Santísima Trinidad?

Gloria empezó a trabajar como telefonista, puesto de trabajo en el que estuvo más de 20 años y acabó su trayectoria profesional (los últimos 23 años) como auxiliar administrativo.

Charo vino a la Fundación para trabajar como ayudante de cocina durante un fin de semana y acabó trabajando más de 40 años, primero como cocinera y luego como telefonista.
“Llegué a Salamanca, desde Zamora (donde vivía) con una maleta para un fin de semana porque nunca pensé que fuese a trabajar en un hospital tanto tiempo”.

Rosa nos contaba que ella llegó al Hospital para cubrir una vacante auxiliar de enfermería, pero como el Patronato estaba buscando una enfermera, y ella era la única enfermera titulada que había en ese momento, se incorporó de inmediato y durante 33 años desempeñó sus labores de enfermera con mucho cariño.

 

2. ¿Qué ha sido lo más complicado?

Para las tres lo más complicado ha sido afrontar las situaciones de estrés que en algunas ocasiones se creaban por la cantidad de enfermos que acudían al Hospital. Pero a pesar de eso, se llevan el compañerismo y la “familia” que han creado todos los trabajadores del hospital

 

3. ¿Y lo mejor?

Para todas, lo mejor de estos años ha sido el cariño y afecto de todos sus compañeros, y de todos los pacientes y usuarios que día a día visitaban el hospital. Las tres coinciden que tomar la decisión de jubilarse ha sido una de las más complicadas de su vida.

 

4. ¿Cuáles son las claves para trabajar tanto tiempo en un mismo sitio?

Estar satifechas con el trabajo y felices con los compañeros.

Siempre se iban a casa con la sensación del deber cumplido. “Podían irse a casa cansadas pero siempre  satisfechas”. Además, para ellas "trabajar en una gran familia y estar a gusto con todos los compañeros ha sido primordial."

 

 

5. ¿Qué le aconsejáis a las generaciones venideras?

Que sean responsables y conscientes de la profesión que han escogido ya que trabajarán de cara al público y sobre todo, tratarán con pacientes y esto exige una gran responsabilidad y una gran capacidad de resolución.
“Si amas tu profesión, el trabajo, aunque a veces sea duro  y el tiempo trabajado se pasa volando”.

 

6. ¿Qué es lo que más vais a echar de menos?

Gloria, Charo y Rosa lo  tienen muy claro. Echan y echarán de menos a sus compañeros.


7. ¿Cómo afrontáis el futuro?

Charo nos contaba que va a dedicar el tiempo libre a viajar, su gran pasión; a la familia (que dice que la ha tenido algo abandonada) y a disfrutar.

Rosa lo tiene claro, “no sé lo que voy a hacer, pero lo que no voy a tener es ataduras, ni obligaciones, ni horarios. Haré  lo que me surja”.

Por su parte, Gloria, dice que no va a quedarse quieta porque se considera una persona muy activa y a la que le encanta conocer gente. Ya está apuntada al gimnasio y recientemente se ha incorporado a un club de lectura.

 

8. Agradecimientos

Rosa, para la que el Hospital ha sido su segunda casa, Charo y Gloria, que ha sido la última en jubilarse, dan  las gracias a sus compañeros y al Patronato de la Fundación por todos estos años vividos.