La importancia de las barreras idiomáticas y culturales entre el paciente y el doctor.

José Carlos Palomino, médico de urgencias del Hospital de la Santísima Trinidad y Cónsul de Perú, nos habla de los problemas reales a los que se enfrenta un latinoamericano cuando acude a la consulta médica en Salamanca.

El Dr. Palomino ha realizado un estudio a través de su tesis doctoral donde analiza y refleja los problemas de comunicación médico-paciente.

 

1. ¿Por qué escogió este tema para su tesis doctoral?

La idea de escoger este tema: Barreras Lingüísticas y Socioculturales en la Atención Sanitaria al Inmigrante Hispanoamericano en Salamanca, surgió leyendo un trabajo de Bertha M. Gutiérrez Rodilla (profesora titular de la Facultad de Medicina de Salamanca, quien además ha sido una de las directoras de mi tesis, el otro director ha sido Jesús Mª Aparicio, de la Universidad de Valladolid) sobre los problemas de comunicación médico-paciente, (ambos españoles).

Esta lectura me invitó a reflexionar. Si ya había un estudio que demostraba que existían problemas de comunicación entre el médico y el paciente, siendo los dos españoles, ¿cómo sería la situación si el paciente fuera de otra nacionalidad?

Es entonces cuando me surge la inquietud de estudiar este problema con la población inmigrante hispana. Y así es como empecé a investigar.
 

2. ¿Cuáles son las principales problemas que se puede encontrar un inmigrante hispanoamericano?

Para entender perfectamente esta situación hay que definir dos conceptos claros: interculturalidad y multiculturalidad.

Multiculturalidad: viven dos culturas pero no se relacionan.
Interculturalidad: viven dos culturas y sí se relacionan y por eso pueden chocar.

En la actualidad, vivimos en una sociedad intercultural donde dos o más culturas cohabitan juntas. Pero existe un problema y es que la sociedad, muchas veces sin querer, establece ideas equivocadas y tiende a generalizar creyendo que todos los inmigrantes que llegan a su ciudad son ilegales o irregulares.
Esto genera un clima de desconfianza, de malestar e incluso de xenofobia (en algunos casos), ya que sienten que éstos van a poner en peligro su estado de bienestar.

Otro de los problemas, a los que se enfrenta cualquier inmigrante, es la desigualdad en salud desde el punto de vista humano.

Su salud se va a ver afectada por tres componentes importantes: carga deficitaria de su país de origen, carga personal que supone el cambio de un país a otro (dejar el país en el que nació) y las enfermedades a las que se enfrente a la hora de llegar a un nuevo país (propias de éste).

El otro gran problema que se encuentran es el cambio idiomático.

Todos estos problemas, obviamente, se trasladan a las consultas de los Centros de Salud. Hablo principalmente de los Centros de Salud porque el estudio ha demostrado que el ciudadano hispanoamericano prioriza su uso frente los servicios de urgencias.
 

3. ¿Existen muchas diferencias lingüísticas entre un español y un hispanoamericano?

Tener un lenguaje muy adjetivado provoca una distancia entre el médico y el paciente. Además, existen muchas palabras iguales que tienen diferentes significados para los españoles e hispanoamericanos. Yo personalmente me he visto en una situación en la que ambas culturas estaban trabajando juntas en un proyecto solidario de cooperación y he tenido que elaborar un pequeño diccionario con las palabras que más confundían para evitar problemas.

El carácter del latinoamericano es de no ir mucho al médico y cuando van, tienden a dar demasiados rodeos antes de explicar realmente la patología o los síntomas que tienen.  Si un doctor se encuentra con esta situación teniendo la consulta con mucha gente,  lo que puede suceder es que el médico acabe pidiéndole que concretice más y eso ya va a provocar el primer rechazo por parte del ciudadano.
 

4. ¿Qué soluciones propone para eliminar estas barreras?

En primer lugar, en las Facultades de Medicina se debería abordar y aprender este tema, incidiendo en que no todas las culturas son iguales y que siempre tienen que intentar ponerse en la piel del paciente para entender y evitar crear ningún tipo de barrera.

Por otro lado el papel del mediador cultural también es muy importante para tratar de consensuar los puntos en común y buscar salida a las diferencias existentes. 

Organizar seminarios o programas de formación en los centros de salud donde haya una mayor población inmigrante, también sería una buena solución para ir eliminando poco a poco estas barreras.