La importancia de la rehabilitación en el tratamiento de los pacientes que han sufrido un Ictus

Para Josefa Rodríguez y Ángel Rodríguez la rehabilitación ha sido y es una pieza clave en su recuperación
 

 

La rehabilitación es uno de  los aspectos de vital importancia en el tratamiento de una persona que ha sufrido un ictus. Con la rehabilitación se tratan las discapacidades que el paciente presenta tras la enfermerdad. El objetivo fundamental es tratar la discapacidad para conseguir la máxima capacidad funcional posible en cada caso y facilitar la independencia y la reintegración en el entorno familiar, social y laboral.

Para Josefa de 80 años y para Ángel Rodríguez de 78, la enfermedad fue un duro golpe que aún ahora no consiguen entender. “¿Por qué a mí, con lo bien que estaba?” Se repetían una y otra vez. “Cuando llevas toda una vida haciendo cosas sin parar (trabajar, realizar las labores domésticas, cuidar a los hijos…) que de repente algo así  te impida seguir con tu rutina es muy duro”, afirman Josefa y Ángel.
 

Mejores resultados, cuanto antes se empiece la terapia de rehabilitación.

La terapia de rehabilitación debe iniciarse lo antes posible durante el ingreso hospitalario, una vez que el paciente se encuentra estable.
Los estudios evidencian cuando la rehabilitación se inicia de modo precoz.

 

Síntomatología presente en el inicio del tratamiento

Carolina Calabozo, fisioterapeuta del Servicio de Rehabilitación del Hospital de la Santísima Trinidad y una de las profesionales que está tratando a Josefa y a Ángel, habla de los síntomas que presentaban los pacientes en el momento del inicio del tratamiento y de cómo está siendo su recuperación:

“Tanto Ángel como Josefa presentaron un déficit motor y sensitivo en toda la parte izquierda de su cuerpo. Ambos han sufrido parálisis facial y una destacable labilidad emocional.

Además, Ángel sufrió otras secuelas:

  • En los primeros días presentaba una marcada hemi-inatención espacial.
  • Subluxacióndel hombro afectado que le ha provocado mucho dolor.
  • Alteraciones de las cuerdas vocales.
  • Espasticidad de la mano pléjica.
  • Incontinenciaurinaria
  • Disfagia”.
     

Proceso de recuperación

Todos los pacientes que acuden al servicio de rehabilitación del Hospital son evaluados previamente por el Médico Rehabilitador, quien estudia y valora cada caso concreto. (En algunos casos, esta valoración inicial se realiza cuando el paciente aún está hospitalizado). Tras esta valoración se inicia el tratamiento que debe ser multidisciplinar.
Por un lado se trabaja la movilidad de la parte del cuerpo afectada a través de la realización de movilizaciones pasivas, activo asistido y  por otro lado, se realizan ejercicios de kabat para conseguir más fuerza y estabilidad.

En el caso de Josefa, en primer lugar se trabajó el control del tronco y la recuperación de la bipedestación. Se atendió  la parálisis facial que presentaba, a través de ejercicios de mímica facial, pellizcamiento y kinesiotape.

En la actualidad, el tratamiento consiste en la recuperación del miembro superior, en especial de la mano, a través del trabajo  de  pinzas y agarres. Es lo que ella tiene aún más afectado, puesto que ya lleva a cabo una marcha completamente funcional y es capaz de subir y bajar escaleras, señala Carolina Calabozo.  También trabajamos el equilibrio que aún se encuentra ligeramente afectado.
 

Con Ángel, en primer lugar tuvimos que enfrentar la hemi-inatención espacial que presentaba, a través de ejercicios de supresión de estímulos por el lado afectado.

Por otro lado, realizamos muchos ejercicios para la recuperación del equilibrio y el control de tronco y así conseguimos una marcha funcional.

Uno de los hándicaps más importantes que nos hemos encontrado en la recuperación de la funcionalidad en el caso de Ángel ha sido la grave espasticidad que ha ido apareciendo en su miembro superior, en especial en la mano. Frente a esto hemos usado técnicas de punción seca, masaje y ejercicios de control del complejo articular del hombro cuyo objetivo es la recuperación y control de la mano. Estos ejercicios unidos a una terapia analgésica de TENS la han reducido considerablemente el dolor del hombro.
Actualmente se está combatiendo esta espasticidad con la inyección de toxina botulínica por parte del neurólogo, terapia que se aplica cada 3 meses y que tiene una probada efectividad.

 

“La rehabilitación y nuestra familia han sido determinantes en nuestra recuperación”

Tanto Ángel como Josefa inciden en la importancia que para ellos está teniendo la rehabilitación en toda su recuperación y agradecen a sus familias el tiempo, la dedicación y el cariño que les dan cada día.
“Es un trabajo duro ya que tienes que trabajar muchas horas. Cada sesión de rehabilitación dura unos  30-45 min, a esto hay que sumarle el tiempo que dedicamos en casa a la realización de los ejercicios prescritos, más el tiempo de paseo. En total, unas dos horas de trabajo diario. Un trabajo que sin el apoyo de nuestra familia no sería posible, ya que son ellos quienes día a día conviven con nosotros, nos acompañan a rehabilitación y luego trabajan con nosotros". 

Sin embargo, ambos son conscientes que sin ese trabajo a día de hoy, casi un año después de la enfermedad, no estarían en la misma situación que ahora.

Una frase que repiten continuamente, tanto Ángel como Josefa, es que nunca estarán los suficientemente agradecidos a los profesionales del servicio de rehabilitación del Hospital de la Santísima Trinidad por el excelente trabajo de recuperación que se está  haciendo con ellos, tanto físico como psicológico. “Los primeros días que vine a rehabilitación no paraba de llorar, no podía entender nada de lo que me estaba pasando y las chicas del servicio de rehabilitación me ayudaron muchísimo” relata Ángel. 

Josefa sabe que aunque pasen los años nunca olvidará al equipo de profesionales del servicio de rehabilitación del Hospital por su trabajo, su profesionalidad y por su excelente trato.